El 3° Festival de Cine Mujeres en Foco, es un encuentro internacional dedicado a la equidad de género, realizó su apertura oficial con música en vivo del Ensamble Tamborelá con la conducción de Gabriela Rádice y la proyección del cortometraje “Una visita para Elizabeth Teixeira”, que participará en la muestra.
Este encuentro se presentará, del 5 al 9 de junio con entrada libre y gratuita, con 40 películas de 20 países, más actividades especiales sobre la problemática de género.
Cynthia Judkowski, una de las realizadoras del festival, explicó que Mujeres en Foco “comenzó hace tres años a partir de la ausencia de un espacio que necesitaba la temática de género con el arte, así que pensamos en un festival de cine internacional por la equidad de género con films de todo el mundo tanto de hombres como mujeres, porque la idea es incluir las diferentes miradas”.
La apertura oficial, fue celebrada en la sede de la Universidad de Palermo, se inició con una percusión de tambores del grupo de mujeres del Ensamble Tamborelá y continuó con la conducción de Gabriela Rádice, quien aseguró que uno de los objetivos principales del festival “es que las mujeres se reconozcan como tal porque la idea es incluir las diferentes miradas”. La apertura oficial, fue celebrada en la sede de la Universidad de Palermo, se inició con una percusión de tambores del grupo de mujeres del Ensamble Tamborelá y continuó con la conducción de Gabriela Rádice, quien aseguró que uno de los objetivos principales del festival “es que las mujeres se reconozcan como sujetos de derechos”. De los films que serán proyectados en las nueve secciones, diez largometrajes y cortometrajes serán evaluados por un jurado compuesto por Alejandra Portela, Carla Conte, Diego Battle, María Valdéz, Mariana Carbajal y Pedro Brieger. Se agregaron las palabras de Valeria Durán, del equipo de organizadoras del festival, quien destacó la realización de Mujeres en Foco en un momento histórico. “En una sociedad que continúa aplaudiendo y reproduciendo estereotipos desde los medios de comunicación, desde la publicidad y la política, celebramos proyectos que luego de largas luchas han llegado a buen puerto como la aprobación de las leyes de identidad de género y matrimonio igualitario, y una discusión cada vez más profunda sobre el derecho al aborto seguro y gratuito”, sentenció. En ese sentido, Durán agregó que desde Mujeres en Foco esperamos aportar a la difusión de espacios de debate público que contribuyan a cuestionar patrones de dominación establecidos para construir una sociedad más justa”. La misión del festival consiste en “estimular la producción y la difusión de material audiovisual comprometido con los derechos de las mujeres, con el objetivo de favorecer la implementación de políticas públicas favorables al cumplimiento de sus derechos”.Por eso, la propuesta no se limita a la proyección de materiales audiovisuales, sino también, al desarrollo de talleres educativos y actividades que estimulen propuestas, proyectos y prácticas sobre la problemática de género.
Para Judkowski, “es un momento más que propicio para el festival porque hay todo un contexto que permite que este tipo de propuestas se puedan generar y multiplicar, y con Cristina como Presidenta es mucho más que interesante poder sostenerlo”.“Nosotras creemos en el arte como espacio de diálogo, de reflexión, por eso el cine como ventana para plantear las problemáticas de género”, agregó Cynthia. Las películas podrán verse entre el martes y el sábado de esta semana en la Alianza Francesa de Buenos Aires y el Centro Cultural Haroldo Conti, y se realizarán proyecciones especiales en el “Comedor Los Pibes” de La Boca y la “Asociación Civil La Unión” de Villa Soldati.
Cynthia Judkowski, una de las realizadoras del festival, explicó que Mujeres en Foco “comenzó hace tres años a partir de la ausencia de un espacio que necesitaba la temática de género con el arte, así que pensamos en un festival de cine internacional por la equidad de género con films de todo el mundo tanto de hombres como mujeres, porque la idea es incluir las diferentes miradas”.
La apertura oficial, fue celebrada en la sede de la Universidad de Palermo, se inició con una percusión de tambores del grupo de mujeres del Ensamble Tamborelá y continuó con la conducción de Gabriela Rádice, quien aseguró que uno de los objetivos principales del festival “es que las mujeres se reconozcan como tal porque la idea es incluir las diferentes miradas”. La apertura oficial, fue celebrada en la sede de la Universidad de Palermo, se inició con una percusión de tambores del grupo de mujeres del Ensamble Tamborelá y continuó con la conducción de Gabriela Rádice, quien aseguró que uno de los objetivos principales del festival “es que las mujeres se reconozcan como sujetos de derechos”. De los films que serán proyectados en las nueve secciones, diez largometrajes y cortometrajes serán evaluados por un jurado compuesto por Alejandra Portela, Carla Conte, Diego Battle, María Valdéz, Mariana Carbajal y Pedro Brieger. Se agregaron las palabras de Valeria Durán, del equipo de organizadoras del festival, quien destacó la realización de Mujeres en Foco en un momento histórico. “En una sociedad que continúa aplaudiendo y reproduciendo estereotipos desde los medios de comunicación, desde la publicidad y la política, celebramos proyectos que luego de largas luchas han llegado a buen puerto como la aprobación de las leyes de identidad de género y matrimonio igualitario, y una discusión cada vez más profunda sobre el derecho al aborto seguro y gratuito”, sentenció. En ese sentido, Durán agregó que desde Mujeres en Foco esperamos aportar a la difusión de espacios de debate público que contribuyan a cuestionar patrones de dominación establecidos para construir una sociedad más justa”. La misión del festival consiste en “estimular la producción y la difusión de material audiovisual comprometido con los derechos de las mujeres, con el objetivo de favorecer la implementación de políticas públicas favorables al cumplimiento de sus derechos”.Por eso, la propuesta no se limita a la proyección de materiales audiovisuales, sino también, al desarrollo de talleres educativos y actividades que estimulen propuestas, proyectos y prácticas sobre la problemática de género.
Para Judkowski, “es un momento más que propicio para el festival porque hay todo un contexto que permite que este tipo de propuestas se puedan generar y multiplicar, y con Cristina como Presidenta es mucho más que interesante poder sostenerlo”.“Nosotras creemos en el arte como espacio de diálogo, de reflexión, por eso el cine como ventana para plantear las problemáticas de género”, agregó Cynthia. Las películas podrán verse entre el martes y el sábado de esta semana en la Alianza Francesa de Buenos Aires y el Centro Cultural Haroldo Conti, y se realizarán proyecciones especiales en el “Comedor Los Pibes” de La Boca y la “Asociación Civil La Unión” de Villa Soldati.


a música y un elenco que es todo un festival de sutilezas con una bella y emotiva historia de la decáda del 30. Muda en blanco y negro, la película del francés Michel Hazavicious está protagonizada por Jean Dujardin y por la argentina Bérenice Bejo, esposa del director, hija del cineasta argentino Miguel Bejo, que nació en Buenos Aires, 





Alexander Haig (Matthew Marsh) que fuera el secretario de Estado de Reagan son las condiciones relevantes del tramo que le toca enfrentar y Streep construye un personaje poderoso é irónico, en un discurso sobre la subestimación que siente tratada por Haig, y éste queda incomodado después de servirle una taza de té, 




ión del mundo, ya que Hoover era un hombre que valoraba enormemente los secretos –en particular los secretos de otros- y no temía utilizar esa información para ejercer la autoridad ante los líderes de la nación.
con su muerte sorpresiva y dañaría profundamente al hijo que siempre buscó su amor y su aprobación.
asado en Cannes, donde el protagonista, Jean Dujardin, obtuvo el premio como Mejor Actor, por su parte Bejó interpreta a Peppy Miller, una extra cinematográfica que se enamora del galán del cine mudo francés, que describe las desventuras de un galán del cine que ve desbarrancar su carrera cuándo aparecen la películas habladas, es una niña huérfana que vive en las paredes de la estación central de trenes del París de 1930 siente su decepción.